jueves, 18 de diciembre de 2008

PROCESO DE ESTUPIDIZACION







… Recogiendo gestos, palabras que se me hacen un tanto familiares, me pongo a pensar en todas las cosas; tontas para algunos y “por amor” para otros; cuando aquel bichito inquieto se transforma en un aleteo de mariposa en el estómago de algún incauto que se descuidó y la dejo entrar.

Mi oído inquieto capta algunas frases del asiento trasero del pequeño e incómodo vehiculo en el cual me transporto, preguntas al aire como “¿Quién es ella?” “¿Por qué la llamaste tantas veces?” “¿Tu amiga? si como no”, entre otras insistentes que se mezclan con el ruido del motor. Todo por la bendita manía de revisar aquel aparatejo al que llamamos celular, y que nos hace pensar que estamos en la obligación de ver de quien y de quien no tiene llamadas, o algún inesperado mensaje, porque solo tuyos pueden existir ya que el dueño de aquél es TU PROPIEDAD Y NADA MAS QUE TUYA y vaya de aquella que lo mire o le coquetee, se la ve contigo. A él es al que tratas de adivinarle a través de la mirada o un inquieto movimiento de nariz si te dice la verdad o no.

Cosas como esas son las que diariamente uno pasa cuando, entre comillas gigantes por supuesto, esta ENAMORADO, pero ¿ es acaso el amor sentirse dueño el uno del otro? Obviamente las respuesta es un NO bien grande, pero eso parece convertirse, sobre todo en nosotras que incansablemente estamos revisando cosas, peguntando, o e muchos caso haciendo vergüenza pública; en un SÍ a toda voz.

Ahora como espectadora externa de los hechos me digo a mí misma ¿Por qué perder el tiempo? ¿Por qué fregarte el hígado? ¿Por qué estar pendiente de otra persona y no de ti misma?

Asunto de feromonas, corazón o no; pienso que uno no debe decir estoy ENAMORADO, sino estoy ESTUPIDIZADO, ésa sería la palabra mágica, ¿gran diferencia no? Pero aunque algunos se sientan ofendidos es en eso en lo que nos convertimos.

A pesar de todo, compartir cosas, momentos, instantes agradables con alguien especial, hace que el mentado proceso de estupidización sea mas llevadero y que aunque a veces uno se arrepienta de situaciones en la que se vio envuelta, rescate algo bueno siempre. Por eso es que aun muchos esperamos a nuestro estúpido o estúpida ideal.